CARACTERÍSTICAS DEL ROMÁNICO EN LÉRIDA/LLEIDA
Desde principios del siglo XI, empieza a notarse en toda Europa, pero especialmente en Cataluña, la influencia de un estilo que viene del norte de Italia, concretamente el llamado estilo lombardo.
En el caso de Cataluña, arraiga de una forma tan espectacular que terminará por conocerse como el estilo lombardo-catalán, traspasando más allá de sus fronteras. Austero, sólido, enormemente plástico y con un evidente predominio de la línea, este estilo se alarga hasta bien entrado el siglo XII.
Sus características principales son: - Construcciones en piedra limpia, escuadrada y sin pulir. - Abovedamiento de medio cañón sostenido por pilares de poderoso sustento. - Ábsides en forma de semitambor, cubiertos por cuartos de esfera. - Escasez de vanos en los muros, frecuentemente con forma de cruz griega. - Cimborrios espectaculares. - Ausencia casi absoluta de tallas, y por el contrario, abundancia de pintura, recogida hoy en su mayoría, en museos. - Ornamentación escultórica a base de arquillos ciegos, bandas verticales y algún vano ciego bajo arquillo.
Hasta la segunda mitad del siglo XII, sólo algunas excepciones parecen dejarse influir por el estilo europeo, que gracias a Cluny impera en el resto. Este es el caso de Sant Pere de Rodes en la provincia de Gerona.
A partir de la segunda mitad del siglo XII, empiezan a aparecer nuevos aires cistercienses, que ofrecen nuevas formas, aunque siempre dentro de la austeridad. Podemos encontrar ejemplos de ello en los claustros de la catedral de Gerona, en Galligants, en L,Estany o en Ripoll.
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